Texto del catálogo de la exposición: "...en cada tiempo algunos quebrantan y otros reparan..." - Instalación - en el Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires del 1 al 25 de abril de 2004
Un pacto renovable
Desde sus comienzos, la labor artística de Edith Matzen Hirsch despliega una trayecto de singularidad conciente. Particularmente atenta a las manifestaciones artísticas contemporáneas, privilegia el diálogo a la simple adhesión: un intercambio que recupera los temas y problemas estéticos actuales sin eludir los interrogantes perpetuos del arte.
Tal trabajo ha derivado desde una exploración visual de la identidad y la valoración de las síntesis culturales -particularmente éticas, lingüísticas y artísticas- a un pensamiento presentativo de lo moral y lo propiamente social. Todos los elementos conceptuales estuvieron dados desde el inicio, en su manifestación han proliferado diversamente lo particular y lo universal. Sin embargo, se advierte una evolución de la palabra a la Escritura, de lo sígnico a lo Simbólico, de las narraciones al Relato. En este cauce se aloja la instalación "... en cada tiempo algunos quebrantan y otros reparan ..."
Un primer acto de fidelidad hacia la obra, si ello fuera posible, consistiría en desandar la cadena asociativa que proclama su apariencia. Soportes simples, elementales, primarios: materias cálidas, gráficas reconocibles, gestos habituales, verbos constitutivos, escrituras sin tiempo. Luego, las reminiscencias del saber compartido: revelación, testimonio, ley, palabra, letra, castigo, perdón, decálogo, mandamiento, pacto ... lo antiguo y lo nuevo. Lo renovable.
En el poner y el disponer esas materialidades familiares existen en el texto evidencias e intencionalidades ineludibles, así como un espacio de diversidad para la lectura, que demanda un afinamiento de la percepción y la reflexión. Si el Arte se ocupó de enunciar -una y otra vez en el curso de su historia- el sujeto de la obra de EMH como un decir especialmente significativo, también lo dicho por esa Ley -que las gentes reconocen divina- ha sido destinado a su desigual interpretación y ejecución.
¿Por qué volver sobre imperativos imposibles?. Quizás denuncian un lugar común al Arte y a la Ley; el modo de su cohabitar; la causa de su indigente permanencia. ¿Quién es el que es?. "... en cada tiempo algunos quebrantan y otros reparan ..." inquiere al Ser; lo trae hacia la cronología; le otorga una tregua. Decursos, acciones recíprocas y equilibrios son puestos ‘entre’; suspendidos. Los días y los seres son convocados en su inexorable despliegue de saberes y voluntades.
Trabajo de la memoria y reflexión sobre un ‘ahora’ –impreso en cada uno de los contextos pasados, presentes y futuros de su enunciación-, la obra de EMH encarna aquel deseo sobre el que no cesamos de preguntar ni de, vulnerablemente, querer y responder, cada uno según su existencia.