Textos de catálogo

Texto del catálogo de la exposición en la Galería Arcimboldo, Buenos Aires del 24 de junio al 12 de julio (Curadora: Alina Tortosa) y en la Fundación Rincón del Arte, Río Gallegos, Prov. De Santa Cruz del 16 al 27 de agosto de 2003.

Los orígenes de la identidad contemporánea

Edith Matzen Hirsch nació en Bollingstedt, un pequeño pueblo en el norte en Alemania. A los doce años emigró a la Argentina. Desde entonces juegan en su pensamiento las relaciones y tensiones entre sus raíces, su formación influenciada por distintas culturas, y sus afectos próximos y distantes. Siente que comparte con otros su desarraigo inicial, la sensación de pérdida y de tristeza nostálgica junto con la esperanza en el futuro y con la energía regeneradora que potencia la ilusión a largo plazo y la capacidad de crear y de construir.

Los trabajos de Matzen Hirsch trazan las fronteras extendidas de un espacio ético e intelectual que definen el territorio anímico al que siente que pertenece. Se reconoce a si misma en el otro a través de culturas diferentes. A este espacio sin fronteras físicas lo definen el compromiso a largo plazo con el bienestar de la comunidad y con la vocación ineludible de llegar al sentido trascendente de mandatos ancestrales.

La artista no duda de que todos los pueblos comparten valores esenciales, cualquiera sea su tradición religiosa y cultural. Cree absolutamente en una suerte de bondad redentora que une por igual a quienes buscan la salud espiritual por encima de los impulsos mezquinos.

En sus pinturas blancas los pájaros, símbolo de la migración, vuelan por encima de horizontes que la artista ha bordado en la tela. Este gesto, ligado a tradicionales labores femeninas, evoca su voluntad de extender al infinito los límites del mundo al que pertenece.

Matzen Hirsch insiste en que los sufrimientos infligidos por unos son curados por otros a través de la energía inconsciente que surge de esos mandatos raigales. Este es el origen de estos libros de artista en los que sintetiza desde el símbolo y la escritura los diez mandamientos de valor indiscutible. Sus trabajos se definen por su absoluta conciencia de la materia y del contenido. Son creaciones cuidadas, visualmente austeras y ricas a la vez, sensuales y minimalistas, aristocráticas, en las que la palabra insinúa, sugiere, dicta someramente los códigos básicos de convivencia para vencer el caos, la confusión y el malestar general de un mundo alienado.

Alicia Romero